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domingo, 20 de febrero de 2022

Mi patio de recreo

Como no podía ser de otra manera, ahora que se aproxima el estreno de la película "Un pequeño mundo" ("Playground"), dirigida por Laura Wandel y que podremos ver en cines a partir del 25 de febrero, Mercedes @londones nos ha puesto en marcha la memoria, para que compartamos qué recuerdos teníamos del patio del colegio cuando teníamos 7-8 años.

Lo primero, la película. Como reza su web, "UN PEQUEÑO MUNDO propone una inmersión profunda en el universo escolar a través de los ojos de una niña. Con notable trasfondo social y humano, muestra una realidad ineludible (el acoso escolar o bullying) desde un punto de vista inédito". El trailer, desde luego, nos trae situaciones que, desgraciadamente, son bastante habituales y muy duras, rompen a muchas personas, víctimas de acoso escolar, y crean una sociedad terrible en la que quien toma el poder (en la clase, en el barrio, en cualquier ámbito de la sociedad) se considera en legitimidad de aplicar toda su crueldad, ante la colaboración de bastantes, la observación pasiva de muchos y muchas, y la indefensión de las pocas personas que tratan de parar esto tan terrible que sucede en las aulas y en todas las estructuras de la sociedad en la que vivimos.

Os dejo aquí el trailer, para que os hagáis una idea.


Mi patio

En mi escuela no había patio. En el recreo, salíamos a la plaza del pueblo o a donde quisiéramos, y no porque fuera un pueblo pequeño, no. Vivía en Hernani (Gipuzkoa), y estoy hablando de los años 70. Mucha gente sabe qué es Hernani años 70, nada más lejos de ser un lugar tranquilo y seguro: barricadas, persecuciones, tanquetas... Un pueblo urbano e industrial, con conflictos sociales y políticos muy duros. Y ahí estábamos nosotras, tranquilamente jugando en la Plaza de los Tilos, en el frontón, había quien se acercaba a casa a por el almuerzo...

Mi patio de colegio era una hermosa plaza arbolada, con su kiosko para comprar chuches. No es que en aquella época las niñas y niños tuviéramos dinero, la verdad, si algo caía, un caramelillo, o alguien conseguía comprar un paquete de algo, que, por supuesto, se compartía... era eso una fiesta. No pasé necesidad, no quiero decir eso, sino que no había dinero, que es diferente. Lo que había, se compartía.

Lo que nos divertíamos jugando a canicas entre las raíces de los olmos, en el barrillo. O saltando a la comba, o a la goma... Jugábamos a coger, a la cadeneta, a "papás y mamás" y otras ficciones y aventuras, a txorromorropikotaioke, que era de esos juegos que en cada lugar se le llamaba de una manera y que era una barbaridad, ¡para romperse la espalda! (aquí puedes ver qué es, si no lo llamas así).

Juegos de niños, de Pieter Brueghel el Viejo (1560) (Wikimedia)

Juegos de niños, de Pieter Brueghel el Viejo (1560) (Wikimedia)

 

Éramos cientos de niñas y niños, montones, siempre podías encontrar a alguien con quien jugar, en cualquier lugar. Nos sentíamos libres de movernos. Siento una gran tristeza al ver tantos patios escolares que son como jaulas, donde las niñas y niños se mueven de forma limitada, controlada, supervisada. Nos contaron que las verjas y vallas eran para su seguridad, para que no se arriesgaran a lo que nos arriesgamos nosotras, que así ya no les pasarían las cosas malas que nos pasaron a nosotras, que fueron muchas, desde grandes caídas, accidentes, palizas, patadas, tirones de pelo... la sociedad era violenta, físicamente violenta, y estaba aceptado que te pegaran otros niños y niñas, tus padres y madres, otras personas adultas, y, por supuesto, el profesorado. Que estuviéramos acostumbradas no significa que no nos doliera, nos traumatizara, nos convirtiera en personas miedosas, o arrogantes, o silenciosas, o que tuviéramos que organizarnos entre iguales para protegernos (apelando, muchas veces, a la edad, en esas competiciones de quién tenía un hermano con más años para medirnos).

Decía que quienes vivimos en ese tiempo violento, aceptamos que nuestras hijas e hijos acudieran a escuelas-jaula para que no tuvieran que pasar lo que pasamos. Regalamos su libertad de movimiento y juego, autonomía y creación, por un poco de seguridad. Nos dio miedo.

Y, terrible ironía de la vida, resulta que menos libertad no les ha dado más seguridad. Ahora, tienen que enfrentarse a la crueldad y la violencia mientras la sociedad hace como si eso no pasara, o diciendo que es que los niños de ahora son una generación blandita, generación de cristal, que eso "ha pasado de toda la vida y aquí estamos, estupendas todas y todos, oye, que todo fenomenal y todo alegría". Qué pena que la sociedad considere que la infancia debe estar la mayor parte del tiempo encerrada, que fuera molesta, que entorpece la circulación.

Ojalá esta película aporte su grano de arena en hacernos transformar las relaciones, dejarnos de liderazgos, que no son más que una forma de toma de poder, tan dañino, y trabajemos por un mundo horizontal, nuevos mundos convivenciales.

 


domingo, 29 de enero de 2017

Pero... ¿qué es la cultura?

El lunes, 23 de enero, comenzamos a trabajar en el curso denominado "Enseñanza de segundas lenguas en contextos multiculturales", un curso online de formación de profesorado de la convocatoria del Gobierno Vasco, y me resulta llamativo que se le haya añadido el apellido de "contextos multiculturales" a la formación relacionada con la enseñanza de lenguas y otras formaciones del ámbito de la educación. ¿No son acaso multiculturales todos los contextos? ¿No estaremos confundiendo diversidad cultural con diversidad de origen geográfico? ¿Son homogéneas las clases cuando no hay nadie que haya venido de otro país? ¿Han sido homogéneas hasta ahora? ¿O es que consideramos diversidad solo a las diferencias de etnia, lengua o religión, porque son diferencias tan evidentes que no pueden ocultarse?

JSS Celebrates Racial Harmony Day
Fuente de la imagen: JSS Celebrates Racial Harmony Day 
CC-by-sa-nc by attitudezarah on Flickr

Para hablar de cultura, queremos proponer dos cuestiones que están interrelacionadas: por un lado, la matriz sociocultural, y por otro, la diferencia entre Cultura y culturas.

Matriz sociocultural e identificaciones

En el concepto de matriz sociocultural, no habría que entender el término "matriz" en sentido matemático sino de "madre", de "nacimiento" o de "creación". Desde que nacemos, hay unas características que nos atraviesan o nos impregnan: el género, la edad, la clase social/cultura del trabajo y la etnia, y junto con estas, la adscripción (a una religión, una asociación, un equipo de fútbol, una hermandad...) y la localización (a un lado u otro del río, arriba o abajo, en un barrio u otro...). Todo esto, de forma entremezclada y entrelazada, es lo que conforma nuestra cosmovisión del mundo (la cosmovisión no es estructural), y en algunos momentos o lugares unas características tienen más fuerza que otras en cada persona. La cosmovisión es personal pero está mediada colectivamente, y es cultural, ya que se conforma en un lugar y una época específicos; es lo que nos hace sentirnos identificad@s con la gente.

Hay una tendencia a relacionar la cultura solo con el origen, y eso en cierta manera es comprensible, pero esa tendencia está reforzada por la idea de conformar una identidad, que sería algo así como querer dar una respuesta única y unívoca a la pregunta de: ¿quiénes somos?, que sería que somos Vasc@s, o somos Escoceses, o somos Marroquíes, así con mayúscula.

Esa afirmación oculta muchas diferencias, y al mismo tiempo, fija las condiciones de "ser de aquí". ¿Qué tiene que hacer alguien para que la gente "de aquí" lo considere "de aquí"? Aprender el idioma, aprender su folklore, replicar el modo de vida dominante, saberse la historia, vestirse como "se supone que hay que vestirse"... y, a pesar de todo, siempre pueden "acusarte" de "no haber nacido aquí" o de que "tus padres no sea de aquí y claro, no entiendes", etc. etc. e impedirte ser un@ más del sitio, o que tus opiniones sean tenidas en cuenta, o que no puedas participar en ciertas actividades.


Desde la perspectiva de la matriz socio-cultural se entiende mejor que algun@s estudiantes se sientan mejor con otr@s estudiantes aunque, aparentemente, sean 'muy diferentes', porque a lo mejor se sienten identificad@s por el género, o comparten la adscripción (les gusta el mismo videojuego), o viven en el mismo barrio y comparten sitio de juegos o compran en la misma tienda, o sus familias proceden de la misma cultura del trabajo... Y, al mismo tiempo, nos puede ayudar a comprender por qué pueden sentir rechazo hacia una lengua, por ejemplo porque es la lengua de la gente de otra clase social, o porque la utilizan quienes están en contra de su religión, o porque la relacionan con otra cultura del trabajo... Así, por ejemplo, se entiende mejor cómo es posible, como me consultó una vez una estudiante de magisterio, que en Etiopía (donde hizo las prácticas) much@s niñ@s tuvieran dificultades para aprender inglés, cuando eran capaces de hablar siete lenguas diferentes. Si el inglés es colonizador, si es la lengua que utilizan los hombres de negocios que están explotando su territorio, o que piden saber inglés para ser sirvientes de esos hombres de negocio... a lo mejor no nos resulta tan raro que mantengan esa resistencia.

Diferenciando Cultura y culturas

Otra diferenciación que hay que tener en cuenta es entre Cultura y culturas. Diríamos que hay cuatro tipos de culturas: cultura institucional, cultura de masas, cultura alternativa y culturas populares (en plural).
  • La cultura institucional es la que establece el Estado (o los proto-estados). Decide qué es y qué no es la Cultura, aplica subvenciones, o establece Academias (de Arte, de Historia, de Ciencias Naturales, de Lengua...), universidades, institutos... Busca controlar a la gente, a la que ve como súbditos o ciudadanos. La cultura institucional busca acumular legitimidades.
  • La cultura de masas es la que establece el Mercado. Ve a la gente como consumidores, individualiza para convertirlos en masa y agruparlos (target de mercado), para así vender más fácilmente. Ha encontrado en la Globalización su forma principal de expansión, pero también le interesa la localización, para vender productos y servicios diferenciados en cada lugar. La cultura de masas busca acumular beneficios.
  • La cultura alternativa es una cultura que se pretende alejar y diferenciar de la cultura institucional y la cultura de masas. Tal vez se comprenda mejor en plural, ya que algunas formas culturales alternativas buscan crear una contracultura y se aproximan a la cultura institucional, o buscan situarse en un mercado alternativo, o tratan de crear nuevos mundos. La cultura alternativa busca acumular voluntades.
  • Las culturas populares son formas de vida que no pueden ser explicables sin sentirlas/hacerlas/pensarlas en los espacios y tiempos cotidianos, siendo generadas por repetición creativa. Las culturas populares recuperan y revitalizan saberes colectivos que, junto a los intercambios, trueques espontáneos, cultivos sociales, apoyos mutuos, vínculos afectivos, desaprendizajes y apertura a nuevos aprendizajes... constituyen una fuente inagotable de conocimiento. En las culturas populares se entretejen la cultura institucional, la cultura de masas y las culturas populares, en un continuo mestizaje, no porque se dé importancia a la innovación, sino porque se busca en el pasado y en el ahora formas que resuelvan las necesidades de cada momento. Las culturas populares no buscan acumular poder, ni dinero, ni voluntades, sino la vida en sí, la reproducción ampliada de la vida cotidiana.
Es por eso que un alumno llegado de lejos sea muy similar a otro nacido en ese lugar, por ejemplo porque se mueven en la misma cultura de masas (en el consumismo, en un uso globalizado de los medios audiovisuales, en la forma anglosajona dominante de vestirse y de comprar ropa...), y que dos alumnas nacidas en el mismo lugar sean muy diferentes, porque aun estando en la misma cultura del trabajo (supongamos que trabajan en el campo), una proceda de una familia que es la que explota a la familia de la otra, o que haya una brecha social entre ellas. O que un niño se burle de la forma de hablar de sus padres, por considerar la forma escolar como la forma culta, es decir, al asimilarse en la cultura institucional...


Imagen de Analia Regue - Stickboxing

martes, 10 de noviembre de 2015

Reflexionando sobre la enseñanza de la lengua... con Silvio Rodríguez

Bueno... que no es que viniera a clase... pero Silvio nos cantó y gracias a él tomamos otra perspectiva de la teoría y... ¡tachán! entendimos un montón de cosas.


Estos meses en los que no me he prodigado por aquí hemos estado trabajando con mucha ilusión... ya iré contando... y una de las sesiones finales con el grupo de tercer curso del grado de Educación Primaria de Magisterio de Donostia dejamos a un lado los textos teóricos y los debates para escuchar a Silvio Rodríguez, a ver lo que nos contaba sobre la lengua y las lenguas...


POR MUCHOS LUGARES...
Por muchos lugares pasaba la historia.
Tú leías a Whitman, con estilo triste.
Tus alrededores ya estaban poblando
de sed las palabras que usaste esta tarde.
Entonces ya estaban previstos tus gustos:
cada vieja fecha posee estas artes.

Por eso no es raro que muchos no entiendan,
pues muchos supimos de los mismos rumbos.
Por eso no es raro que nadie domine
las riendas de todos sus mundos.

Por muchos lugares pasaba la historia.
El antiguo Egipto ya nos condenaba.
Todos conspiraron para reprimirnos
y como las plagas vinieron las guerras.
Y el tiempo ha llorado detrás de estructuras,
pues nada se salva del orden perfecto.

Por eso no es raro que muchos no entiendan,
pues muchos supimos de los mismos rumbos.
Por eso no es raro que nadie domine
las riendas de todos sus mundos.

Por muchos lugares pasaba la historia.
Y a cada palabra era una duda
y elegir la clave de cada conciencia.
Y a ti, tan pequeña y resumen del mundo,
todo te tenía que arder cuando viste
moros en las costas de cada palabra.

Por eso no es raro que muchos no entiendan,
pues muchos supimos de los mismos rumbos.
Por eso no es raro que nadie domine
las riendas de todos sus mundos.

Por muchos lugares pasaba la historia.
El mundo era un vasto sembrado de huesos
y las hortalizas un día crecieron
nutridas del jugo vital de los cuerpos.
Y supe que escombros regados por tierra
pueden fecundarle mañana la entraña.

Por eso no es raro que muchos no entiendan,
pues muchos supimos de los mismos rumbos.
Por eso no es raro que nadie domine
las riendas de todos sus mundos.

(1968)
   
Fuente: musica.com (Letra añadida por olivia)

Y, pensando de forma creativa, relacionando los conocimientos con las metáforas y nuestra imaginación, fuimos dando ideas por grupos sobre la pregunta que nos anda rondando por la cabeza: ¿Qué es la lengua? ¿Qué lengua hay que enseñar en la escuela?

Esta es la traducción-fusión de las pizarras que construimos entre tod@s:


 ¿En qué línea nos situamos según nuestra perspectiva de la lengua? Más que plantearnos CULTURA INSTITUCIONAL Y CULTURA DE MASAS vs. CULTURAS POPULARES, lo que nos pareció es que desde la cultura institucional se pretende restar valor a las culturas populares mientras, al mismo tiempo, se alía con la cultura de masas para vender "productos lingüísticos y culturales". Se roba la autoestima a la gente en favor de la deshumanización y la subordinación ("no eres nada"->cultura institucional y "eres especial"->cultura de masas son dos insistencias paralelas muy destructivas).

Sin embargo, las culturas populares no tratan de destruir la cultura institucional y la cultura de masas, sino que plantean formas de convivencia mestizas: popularmente, se tiene a la escuela en gran estima y también se disfruta con la cultura de masas, porque se considera un elemento más para el mestizaje. De esta manera, las culturas populares plantean una convivencia en la diversidad, la imperfección y la complejidad.

Ante el dilema interesado que se plantea habitualmente a l@s docentes vascoparlantes de si deben hablar con sus alum@s en el euskera unificado/estándar (euskera batua) o en su dialecto, una respuesta es que no pueden hablar en su dialecto porque si el alumnado es de otra zona "no entenderán" y por tanto, debemos comunicarnos en la versión estándar.

Pero, en realidad, no hablamos en "un dialecto" o en "estándar"; hablamos según con quién nos hemos ido mezclando a lo largo de nuestra vida. Cada vez que hablamos, arrastramos en nuestras palabras nuestra historia y nuestra cultura, entendiendo ese "nuestra" no como "La Cultura Vasca" sino todas las vivencias que hemos ido recogiendo a lo largo de nuestra vida, y antes que nosotr@s nuestra familia, nuestr@s vecin@s, nuestros antepasados... Todas las personas somos, necesariamente, mestizas, y el habla es una de las formas fundamentales para la transcendencia de nuestro pasado .

Intentar "proteger" a nuestr@s alumn@s de toda esa riqueza porque "no van a entender" supone privarles de nuestra sabiduría en favor de un conocimiento estandarizado, además de una visión muy limitada de lo que es el aprendizaje de la lengua, que incluye estrategias de comprensión y entendimiento, negociación de significados, acompañamiento del lenguaje gestual y la tan importante repetición creativa, que ayuda a que vayamos interiorizando esas palabras o formas que al principio nos son ajenas y que poco a poco se nos van haciendo familiares.

La propuesta que hemos hecho desde la asignatura de Didáctica de la Lengua es que si pretendemos desarrollar la riqueza lingüística y cultural tenemos que partir de las culturas populares y dejar la cultura institucional en un segundo lugar. No se trata de no enseñar el euskera estándar o de no alfabetizar a l@s niñ@s, sino de dar prioridad a la oralidad, lo vivo, lo imperfecto frente a la corrección y la estructuración del lenguaje.

Gracias, Silvio, has hecho posible que construyamos colectivamente una perspectiva teórica que nos ha permitido debatir y posicionarnos. Gracias, Javi, por sugerir esta canción para trabajar el desempoderamiento lingüístico, ¡nos ha ayudado mucho y nos ha inspirado!


domingo, 14 de junio de 2015

Un abismo... que no lo es

Andamos reflexionando, entre otras cosas, sobre el desempoderamiento lingüístico... que es como con el desempoderamiento en otros ámbitos de la vida, pero como pensando en nuestro caso tenemos muy presentes las dificultades del euskera para su pervivencia... pues que me cuesta dar el paso hacia la desinstitucionalización y sobre todo hacia la desestatalización. ¿Qué pasaría si desligáramos el euskera del apoyo estatal y su relación con las diversas instituciones que actualmente están supuestamente defendiéndolo, con todos sus mecanismos de legislación, escolarización, normalización, normativización, discriminación positiva, financiación, formación...?

La sensación que me da es la de dar un paso hacia un abismo... pero en realidad es un falso abismo; parece un abismo, pero solo es que no veo dónde pisar porque no sé mirar...

Indiana Jones caminando en el abismo... que no lo era

¿ASISTENCIALIDAD U HORIZONTALIZACIÓN Y AYUDA MUTUA?

Comedores sociales, comedores para niñ@s pobres...

"Proyecto del FMI para España" via @Viejo_Topo

Uno de los debates más tensos que tuvimos este curso en 3º de Magisterio fue el de llevar a cabo una propuesta de crear un comedor social infantil para ayudar a l@s más necesitad@s. Veníamos de un verano (2014) en que se abrieron algunos colegios para facilitar que l@s niñ@s pobres tuvieran para comer, y de paso, realizar actividades educativas, en un dos por uno. El grupo de estudiantes que lo propuso no consideraba cruel obligar a las familias pobres a que sus hij@s pasaran el verano en una institución educativa a cambio de que comieran. Tampoco veían cruel dar de comer a l@s niñ@s y no a sus padres y madres, abuelas, tíos... por alguna razón, hay gente que discrimina a la gente hambrienta según su edad...

En situaciones de urgencia, medidas de urgencia. Y ante el hambre, lo que hay que hacer es asistencialidad, señalar e identificar a las personas concretas, estudiar su situación y clasificarlas según su nivel de riesgo, para salvarlas por medio de una relación vertical de "quien da de comer y quien es alimentado", que debe agradecer tan bonito y solidario gesto.

Es que... no se puede hacer de otra manera... es que es urgente... es que es mejor eso que nada... es que...

Preparando de comer. Fuente: La Murga de Nito
No solo la forma de hacer de comer, sino también de comerla, puede ser horizontal ("cuchará y paso atrá")
Fuente: Memoria Visual de Arahal

A lo mejor, la gente de ciudad (burguesa) no conocemos las ollas colectivas, preparar de comer con lo que cada cual pueda aportar (comida, el trabajo de hacerla, el sitio, la limpieza...), fomentando las relaciones horizontales, la confianza colectiva, la creatividad y la ayuda mutua. "Cuchará y paso atrá'", compartiendo toda la gente lo que hay de igual a igual. A lo mejor, la gente de ciudad (burguesa) no recuerda ese resurgir, en estilo moderno, de lo horizontal en movimientos como el del 15M en Sol... y esas mismas personas que han salido impulsadas desde esos movimientos, siguen proponiendo ayudas verticales y asistenciales... ¿no lo entendieron? ¿no estuvieron?

Da miedo dar el paso hacia la autogestión, pero no es tan difícil, no es utópico ¡porque ha pasado y está pasando!

DESESTATALIZAR EL EUSKERA

Después de todos estos años en los que he trabajado en favor del euskera, de su aprendizaje, su difusión, su normalización, su transmisión, su estudio... tengo claro que no me parece sano hacia dónde estamos yendo (a empujones), no es sano para la pervivencia del euskera pero menos aún para sus hablantes. Poner la lengua por encima de sus hablantes es, en sí mismo, algo agresivo que solo se entiende desde una perspectiva institucionalista (es decir, de control). Es tan importante aprender y conocer lingüísticamente la lengua... que cada vez más claramente, se está arrinconando en la vida cotidiana en favor de un uso totalmente institucionalizado.

La culpa es de los estados opresores, de la televisión, de la cultura de masas, de la situación diglósica... que sí, siempre podemos decir que son los otros; pero que el euskera se haya reducido al euskera estandarizado, basado en las formas escritas, con una alta presión hacia la corrección gramatical, con continuos desprecios hacia las variantes orales no normalizadas, con un discurso en que es más importante la elección lingüística que las formas de relación... creo que todos ellos son elementos con la fuerza suficiente como para pensar que no vamos bien. Conozco muy poc@s niñ@s y jóvenes en la zona de Donostia (supuestamente bastante vascoparlante) que prefieran hablar en euskera que en castellano, y son conocidos los casos de las fiestas en favor del euskera en las que se escucha a la gente que sabe euskera hablando entre ell@s en castellano.

Me dijo mi abuela (que en realidad era de Santander...) que no podía casarme con un chico de mi clase porque por su apellido, debía de ser riojano y yo debía casarme con un vasco. Yo entonces tendría unos 8 años. Me acuerdo que me regañó bastante por eso y yo, que quería mucho a mi abuela, pensé que tendría razón, que estaría mal. Es una anécdota, claro. Pero es que este año en un congreso bastante importante sobre el euskera, se debatió sobre los "pulmones lingüísticos" y la importancia de que algunas zonas geográficas muy vascoparlantes se protejan para evitar que se castellanicen. En serio, hubo quien criticó (más o menos veladamente) que hubiera gente en esos pueblos tan "vascos" que se casara con "gente no vascoparlante" porque generaban "pérdida idiomática". En serio, esto no va bien.

La estatalización de lo que queremos proteger provoca delegación, alejamiento y aumento de dependencia hacia el Estado (sea este español, francés, vasco, gipuzkoano, donostiarra...). Nos hace depender de las ayudas, de la estructura funcionarial (normalizador@s lingüístic@s, servicios de euskera, traductor@s, revisor@s, examinador@s...), de maestr@s y formador@s... es decir, generamos relaciones de asistencialidad verticales que hacen del euskera un objeto (de estudio, de aprendizaje) y así, queda descontextualizado de su entorno natural, social, cultural, personal.

Para facilitar su enseñanza, hay que estructurarlo, inventarse lógicas gramaticales, tablas de verbos... que solo pueden adquirirse y tener la suficiente habilidad y capacidad cognitiva para ser capaz de hablarlo "bien" tras años de estudio. Una falsa lógica que parte de un estudio estructuralista de las formas escritas, nada que ver con la oralidad, que es alógica, sonora-musical, emocional, compartida, social, viva y cambiante.

Dando un paso más allá en el control, esas mismas lógicas escritas son las que debemos reconocer y aprender con precisión también l@s hablantes nativos o cuasinativos. Que llegue mi hijo del instituto diciendo que no se sabe los verbos en euskera, cuando lo habla desde que nació, es de las cosas más absurdas que podemos encontrarnos. Hacer creer a l@s hablantes que no saben su lengua materna solo porque no reconocen la lengua en esas tablas... es ya la puntilla para separar la lengua de la gente.

La famosa tabla de verbos auxiliares en euskera...

El control institucional hacia la lengua, que genera esa dependencia hacia el Estado y su norma, viene los últimos años complementada por una apuesta clara y reconocible hacia el acercamiento del euskera a la cultura de masas. Para que el euskera sea una lengua de prestigio social, además de que haya llegado a la universidad (cultura institucional) es imprescindible que haya también un "Los 40 principales" en euskera, un "Gran Hermano" en euskera,  una "industria cultural" en euskera...

¿Y por qué no se trabaja desde las culturas populares? Las culturas populares, el entorno socio-cultural natural de las lenguas, al ser alógicas, diversas, compartidas, entremezcladas, caóticas, cambiantes... no interesan al control del estado. La lengua debe mantenerse perfecta, hay que cuidarla para ir decidiendo institucionalmente (desde Euskaltzaindia) lo que está bien y lo que está mal. El euskera es un tesoro que hay que guardar bien, hay que cuidarlo y hay que aprenderlo... para lo que hay que identificarlo, clasificarlo, diferenciarlo... pero ¿eso qué tiene que ver con la oralidad, con l@s hablantes?

[Para saber más sobre las culturas populares: http://ilusionismosocial.org/pluginfile.php/525/mod_resource/content/1/cultpopweb.pdf]

Desestatalizar el euskera supone sacarlo del control del estado para que vuelva a la gente. Entonces, ¿qué pasará? Mucha gente piensa que el euskera se perderá sin ese control y esa vigilancia estatal. Eso demuestra muy poca confianza en l@s hablantes, ya que eso significa que el Estado tiene más interés en defender la lengua que sus propios hablantes... pero, ¿y si el problema de esa dependencia viene de que hemos delegado la pervivencia de la lengua en el Estado y no hemos asumido la responsabilidad y también el derecho al uso y disfrute del euskera? ¿No vemos que para salvarla la estamos ahogando? ¿No vemos que, por salvarla, estamos priorizando la elección lingüística sobre nuestras formas de relación? ... ¿Es en serio más importante que los alcaldes de las capitales vascas sean vascoparlantes a que hagan políticas de derechas o izquierdas?